No creo que te pida nada, no te voy a pedir nada ni a molestar siquiera. Sólo una cosa: no me mientas nunca.
No sé sobre qué pararme ante la mentira, entro en otro territorio cuando me mienten, y tengo miedo de perderme para siempre. Por eso te ruego que, sino me la querés dar, no me des la información que pido, pero nunca me mientas. ¿Me oís?, nunca. Porque suelo meterme de cabeza en la mentira, me voy como por un tobogán y caigo en cualquier parte, me deslizo y me pierdo. Pero esto no te lo voy a decir, es mi secreto, sólo te pido que no me mientas, por favor, nunca me mientas, y no porque no te vaya a creer y me duela y me sienta engañada. No. Porque te voy a creer. Porque creo tus mentiras, y siempre caigo en este pozo y el pozo no existe.

No hay comentarios:
Publicar un comentario